¿Por qué mamá siempre tiene la respuesta?

¿Por qué mamá siempre tiene la respuesta?

Mamá siempre tiene la respuesta. Pero, ¿cómo lo hace posible? Nos propusimos descubrirlo, así que acudimos a cuatro mamás para que nos contaran su experiencia.

 

El amor de mamá es incomparable, siempre está con nosotros tanto en los logros como en los momentos difíciles, y sabemos que contamos con un abrazo amoroso ante cualquier situación.

 

Es gracias a su empeño, dedicación, paciencia, cariño y todos los dones que sólo ellas pueden tener, que hoy, en gran medida, somos lo que somos.

 

En Huevo San Juan nos dimos a la tarea de indagar un poco, y hablamos con algunas mamás para que nos contaran cómo logran tener siempre la respuesta, ¿será que tienen superpoderes... o simplemente será su sexto sentido? Mira lo que nos contaron.

 

Primero vamos a conocerlas:

Jazmín, mamá primeriza de una niña de 9 meses; Obdulia, quien tiene 4 hijos; Laura, mamá de una niña de 11 años, y Erika, madre de un adolescente.

 

La primera sensación de ser mamá

Ser mamá es algo que te cambia la vida desde el primer momento; para algunas, el camino está lleno de dudas, miedos e incertidumbres, pero también de felicidad y emoción por recibir a ese nuevo ser que llegará a cambiar sus vidas. Así que, ¿qué se siente convertirte en mamá?

 

“La noticia es difícil de asimilar, también la duda de que no sabes cómo van a ser las cosas después... te cambia la vida por completo”, dijo Jazmín.

 

“Una responsabilidad muy grande, y a pesar de mentalizarse 9 meses, al tenerlo es un cambio muy fuerte. Esa primera imagen cuando ves a tu hijo, jamás la olvidas”, Lura.

 

Y aunque también llegan las preocupaciones, no hay nada que pueda opacar esta bonita sensación:

“Mi primera preocupación era que mi hijo estuviera bien, ¡no se compara con nada! Es la mejor experiencia que te puede pasar en la vida”, comentó Obdulia.

 

Y aunque en ocasiones nos toma por sorpresa, el amor de mamá siempre está presente:

Nos platica Erika: “¡Lloré! Porque la realidad es que no quería tener hijos en ese momento, no fue una noticia que esperaba, pero... no estaba triste, y sentí mucha incertidumbre, después es irlo viviendo, me fui encariñando en el proceso”.

 

El encuentro con las habilidades maternas

Sin duda, es un cambio que presenta un sinfín de obstáculos, pero el instinto maternal nos lleva más allá de ellos, desarrollando habilidades que nunca hubiéramos imaginado, todo gracias al gran motor de una mamá: el amor.

 

Obdulia nos cuenta: “Nadie nace sabiendo ser mamá... cambió hasta mi forma de ser, el carácter sobre todo, me hacen mejor persona”.

 

“Es un cambio drástico, pero te vas adaptando; a veces es cansado. Como cuando tengo que desvelarme, cuando tengo que cocinar, cuando tengo que hacer las cosas de la casa, del trabajo también, ahora me esfuerzo más y no sé de donde saco la fuerza, es increíble, porque después de un hijo, es como si te aparecieran poderes”. Jazmín.

 

Laura nos explica las situaciones que conlleva el tener un hijo, “pasas por diferentes etapas: primero la de adaptación, que es la más difícil; como el miedo de que algo le pase, te vuelves un poco aprensiva, pero poco a poco aprendes a equilibrar lo que eres como persona y a darte cuenta de que ya no eres tú sola, es un proceso que te hace más fuerte”.

 

Erika abundó en el tema: “Una, ya es parte de lo que tenemos como mujeres, y dos, tienes que hacerlo porque no hay opción, aunque te des tus respiros debes continuar, pero no es algo que te pesa, entiendes que son prioridades y cuando llega un hijo a tu vida, las prioridades son claras”.

 

¿Recuerdas lo que te decía tu mamá?

Y ahora que son mamás, seguro recuerdan algunas cosas de lo que les decían o hacían sus mamás por ustedes, ¿cómo lo toman hoy?

 

Jazmín nos compartió: “aprendes a valorar más todo lo que hace por nosotros, y por lo que ahora tú estás pasando. Me pongo a pensar en que mi mamá no se enfermaba y, ahora, desde que nació mi hija, entiendo que casi es como si tuvieras prohibido enfermarte”.

 

“A mí me pasó que cuando tuve mi primer hijo quise ¡mucho, mucho más a mi mamá!, es algo que ya comprendes por completo, hoy que eres madre”, comentó Obdulia.

 

Al respecto, Laura compartió: “Tu relación con tu mamá cambia muchísimo, aprendes, y además de valorarla, volteas un poco atrás a ver lo que te pasó o todo lo que tú no entendías, y te das cuenta de que no es nada fácil.

 

“Comprendes al 100%, lo repites y entiendes por qué hacía las cosas. Lo experimentas a tu manera, porque las épocas son otras y los niños tienen otro entorno y maneras de reaccionar, y más que valorar, aprendes a decir que tenía razón”, reflexionó Erika.

 

Lo mejor de tener la respuesta

Pero, de todo lo que abarca el hecho de ser mamá, ¿qué es lo mejor?

 

“Los sentimientos que me genera ver a mi bebé, que te hacen seguir adelante, te hacen ser fuerte y ser valiente, y aún me falta más por aprender, es una felicidad... lo mejor, me llena la vida, el corazón. Estoy en un punto en el que me siento íntegra”, dijo Jazmín emocionada.

 

Obdulia nos platicó un ejemplo que refleja los resultados de lo que puede llegar a ser una madre: “Ayer, uno de mis hijos se graduó, y se siente… ¡ay!, es un orgullo, y fue con mucho sacrificio, es un logro que tuvo él de la mano conmigo, yo siempre los he apoyado en lo que he podido; nada es imposible, y eso es lo incomparable de ser mamá”.

 

Ser mamá no es algo sencillo, sin embargo, es algo que se puede sobrellevar porque su cariño parece no tener límites, como relatan nuestras entrevistadas:

 

“Lo más bonito es tener una compañera y un amor incondicional de por vida”, comenta Laura respecto al hecho de tener una mamá que te acompañe en el camino.  “Yo veo en mi hija a una persona que siempre va a tener la capacidad de hacerte sentir bien, plena... y no importa si tuve un día difícil, me da un abrazo y todo se borra mágicamente”, concluyó.

 

Erika relató uno de los aspectos de ser madre, “es sumamente divertido. Lo importante es divertirse, siempre buscar el lado positivo y recordar que estás con tu hijo, independientemente de lo que está sucediendo”.

 

No cabe duda de que ser madre implica un amor incondicional y lo mínimo que debemos hacer es valorarlas, disfrutarlas y, sobre todo, quererlas mucho.  


Si eres mamá, seguramente te habrás sentido identificada con más de alguna reflexión, pensamiento o respuesta que nos compartieron. ¡Dinos con cuáles coincides y cuéntanos en nuestras redes sociales si tienes alguna otra respuesta!