Trazabilidad, el sello que brinda confianza y calidad

Trazabilidad, el sello que brinda confianza y calidad

Si eres consumidor de Huevo San Juan, seguro haz notado que nuestro producto tiene impreso con tinta aprobada para uso alimentario, el código que identifica la fecha de producción, la clave de la parvada y la clave de la granja donde proviene. A este código se les llama TRAZABILIDAD, la cual aporta credibilidad y eficacia al sistema de control sanitaria. Gracias a este código, es posible encontrar y seguirle el rastro a nuestro huevo, desde el momento de postura, transformación, distribución, hasta que llega a tus manos. Así, si aparece un problema podemos tener toda la información, localizar el lote del cual proviene, identificado su origen y las causas que pudieron motivarlo, lo que permite realizar las correcciones necesarias o retirarlo del mercado. Si bien gracias a la TRAZABILIDAD, podemos hacer llegar a tus manos un producto fresco y de calidad, aquí te mostramos algunos consejos para el manejo del producto y la mejor conservación de su calidad: • Revisar la fecha de caducidad. Utiliza para cocinar los huevos menos frescos y comprueba que no ha superado la fecha de consumo preferente impresa en el envase. • Guardalos en el refrigerador (sin congelar). Trata de no exponerlos a temperatura ambiente, fuentes de calor altas o muy expuestos a la luz solar. • Es muy importante mantener una adecuada limpieza del frigorífico para evitar la contaminación ambiental de los alimentos. • Evita que entren en contacto con otros alimentos que puedan contaminarlos por ejemplo, que se mojen con las carnes frescas que gotean y trata de no colocarlos al lado de alimentos con olores fuertes. • No laves los huevos antes de su almacenamiento, solo hasta antes de utilizarlos para evitar que su cáscara pueda ser foco de contaminación en la cocina al manipularlos. • Utiliza sólo los huevos con la cáscara intacta y limpia. Desecha siempre huevos con olores y sabores extraños, mohos en la cáscara o aspecto anormal. • Los huevos más frescos y sin defectos podemos utilizarlos para alimentos cocinados a menor temperatura: omelettes, huevos tipo poché, huevos duros, revueltos, salsas, etc. • Los huevos cercanos a su fecha de expiración, de cáscara débil o con fisuras debemos cocinarlos a temperaturas que garanticen la eliminación de bacterias (más de 75º C). Huevo San Juan ¡Calidad que cuida de ti!